jueves, 4 de agosto de 2011

Historia de pises eternos

Escribo este post a raíz de los correos de algunas mamás que preguntan qué deben hacer para que sus hijitos puedan dejar el pañal de forma respetuosa.  Comienza agosto, y con este mes, la oportunidad de dejar el pañal a marchas forzadas parece ser la meta de todos. Y no es que las madres se empeñen en que sus hijos vayan más rápido, sean más independientes y se vayan pronto de casa. Es que la presión es externa.

¿Qué pasa?  Es todo tan simple que tal vez por eso parece invisible. Por un lado, en España se escolariza muy pronto. Muchísimas madres se ven obligadas por las circunstancias a dejar a sus pequeños en la guardería desde los 4 meses e introducirlos en un sistema ajeno a su habitat. Hay quienes pueden darse "el lujo" de esperar un poco más, de renunciar a su puesto de trabajo, de pedir una excedencia o de reincorporarse con una jornada flexible o reducida. Lamentablemente, son pocas...

Pero de forma impepinable, un día el bebé dejará de serlo y cumplirá 3 años. O será ese "su año" y aunque el niño sea de últimos de diciembre y hasta entonces no cumpla 3, será inscrito en una escuela infantil junto a todos los "tresañeros" de la clase, so pena de quedarse sin plaza el año siguiente.  No hay nadie que cambie pañales allí. Y en el mejor de los casos, son los padres los que deben poner unos billetes para pagar entre todos a alguien que pueda hacerse cargo del tema.

Todos los psicólogos, estudiosos y webs que se respeten, apuntan a que el control de esfinteres es un proceso madurativo y que, como tal, llegará a su debido momento. Por ello, hay niños que controlan primero y otros después; igual que andar, escribir, hablar...  POCOS DUDAN YA DE ELLO.

Por otro lado, si preguntamos a nuestro alrededor, parece ser que todos los niños "controlan" el pis... Todos, menos el nuestro. ¿Existe una especie de complot nacional para mentir al unísono?


Mi experiencia

Mi Pioja mayor decidió que no quería usar más pañal poco antes de cumplir los dos años. Recuerdo perseguirla por todos los rincones con el pañal en la mano y el ruego, de ponérselos. Pero no había manera. Se los arrancaba. Y tuve que tirar muchos pañales destruídos sin usar. Se hizo pis sólo en dos ocasiones. Una de ellas, cuando en el primer día de aquella guardería en la que pretendía dejarla dos horas por la mañana, nadie le hizo caso cuando pidió hacer pis. Y se hizo encima... pero además, me esperaron con la niña completamente mojada. Ella, que sólo asistió ese primer y único día, todavía recuerda ese episodio. Con seguridad que la dueña de la guardería también.
Entonces no me preocupaba por pises ni tenía a nadie de referencia que me pudiese decir lo "extraordinario" del caso. La verdad es que ni me inmuté y no me pareció ni mal ni bien. Es lo que tiene la juventud y la falta de experiencia.

Piojilla es un caso más "tipico". Dejó el pañal de día con un poco más de dos años. Para el pañal de noche no hay miras.
Como anécdota, contaré que este año Piojilla pasó tres días y dos noches en la granja. Mojó la cama las dos noches y le importó un pimiento. Su profesora, amorosa y dedicada, nos envío previamente un papelito en el que nos pedía más mudas y pañales para todos los niños que todavía no controlasen. Ella fue la que en persona cambió a mi hija de ropita; a la mía y a otros cuatro que también se hicieron pis. Piojilla tiene 5 años.

¿Me preocupa? En absoluto. Mi madre me cuenta que yo me hice pis hasta por lo menos los 5 y medio... de día y de noche. Yo no recuerdo que me hayan regañado ni una sola vez por ello. Pero además, puedo respaldar mi no-preocupación con algo mucho más tangible y fiable que cualquier otra abrumadora evidencia científica: Las estanterías de los supermercados.


Hay pañales para todos los gustos
Foto: Drynites

Todas las compañías pañaleras tienen pañales de múltiples tallas. Creo que mi Piojilla (20 kilos aprox) usa una L y luego hay XL y las siguientes son braguitas de noche para un peso de 30 a no sé cuántos kilos. Qué mal negocio estarían haciendo sus fabricantes si no hubiera niños que los usaran... porque fijaros que no compramos pañales en tiendas especiales, están allí -mil marcas diferentes- a la vista de todos y en TODOS los supermercados. Y si no están, es porque se han agotado.


 producto para evitar fugas
Foto: pipistop

Así que se puede concluir que el culpable de esta tortura pisística no es otro que el sistema que hemos creado. Intolerante e irrespetuoso con su propia especie. Permitimos que nos absorba -no vaya a ser que nos quedemos fuera y nos vean como a perros verdes- y preferimos mentir a los vecinos, regañar a nuestros hijos, levantarlos a las 3 y a las 4 de la mañana, llevarles al psicólogo o peor aún, adiestrarles con verdaderos instrumentos de tortura para que dejen de mojar la cama.

¿De verdad vale la pena? 


Pd. Ninguna compañía pañalera ha patrocinado este post ;-)

Pd2. Se han usado estas fotos con afán ilustrativo y son propiedad de sus respectivas marcas.





6 comentarios:

V dijo...

Que deje el pañal el nene cuando le de la gana, que es algo que le hemos impuesto NOSOTROS para solucionar un problema NUESTRO.

Los pañales son una guarrería absoluta. Condenamos a nuestros bebés\niños pequeños a cagarse y mearse encima sistemáticamente. Eso es una guarrada, no es sano y es peligroso para la salud, sobre todo para las niñas que se llenan completamente de caca. Luego te dicen que las limpies de delante para atrás para evitar infecciones. ¿Y la posible infección de estar sumergida literalmente en caca hasta que yo me doy cuenta?

Entiendo que queremos tener las casa limpias y que el pañal es una buena herramienta para ello. Pues si pagamos gustosos el alto precio que supone para el bebé esa guarrada, con sus dermatitis del pañal constantes, irritaciones e infecciones, estaría bueno que no pagásemos luego el pequeño precio que supone esperar a que le de la gana quitárselo.

Clau707 dijo...

Hola V:

Me parece interesantísimo lo que dices y estamos de acuerdo en que es algo que debe decidir el niño, no la madre.

Desde luego, el pañal es una imposición moderna de los últimos años y fueron creados justamente para lo que tu dices: evitar que nuestras casas fuesen decoradas con pises y cacas durante años. Hay pañales de celulosa, de tela, de algodón... mil variedades.

Pero el post de hoy más que de pañales, va de pises.
Es decir, que un niño, independientemente de si usa pañal o no, tendrá un un proceso madurativo personal e instransferible y se hará pis hasta que esté preparado para no hacérselo encima.
Para ello pueden pasar años.
Me parece interesante y muy buen debate esto que dices: "Los pañales son una guarrería absoluta" y por eso te animo a que nos cuentes tu experiencia con tus hijitos.
¿cómo prescindir de los pañales sin que suponga una molestia o un sobre esfuerzo para el niño?
¡Mil gracias por tus aportes!

Mamá (contra) corriente dijo...

Me ha gustado mucho tu entrada, estoy muy de acuerdo.

A día de hoy no estoy nada preocupada pero ciertamente el tener el límite inexorable de la entrada al colegio es algo que "siento que está ahí". Mi hijo será de esos pequeños de la clase, no de los demás, pero si se notará la diferencia y me pregunto qué haré si el próximo verano no controla esfínteres... porque, desde luego, montar un drama por ello no entra dentro de mis planes. Entonces, ¿qué queda?. No escolarizar, dado que no es obligatorio, es una opción. Pero por otros motivos, me parece que es positiva. ¿Rebelarnos todos?. No estaría mal pero me parece que aún somos pocos quienes tenemos estas ideas...

Carol dijo...

Hoy me he encontrado con una antigua amiga que tiene una niña de dos años. Me decía que tenian que empezar a enseñarla a que hiciese pis y caca en el orinal o la taza.
¿Enseñarla? Cada niñ@ lleva su ritmo, como en todo, y si no están preparados no habrá manera.
Yo por la noche me mé hasta los siete años. Y ya ves, ahora os aseguro que controlo, ja, ja.

@Mousikh dijo...

Completamente de acuerdo contigo. Espero ser capaz de aplicármelo cuando llegue el momento.

Opiniones incorrectas dijo...

Madre mía, parecen métodos hitlerianos...

Gracias por tanto...

Puede sonar raro, pero soy una enamorada de las tetas. Y si me conoces, me habrás escuchado decir que si existe un dios, a lo mejor se llam...